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Nación de la costa atlántica, importante productor de ganado bovino y ovino lanar. Su capital reside en la ciudad de Montevideo. Independiente desde 1815, sus primeros pobladores fueron pueblos chorotas, calchaquíes y arahuacos o maipurues. Dominados por España, aunque también llegaron a la zona colonias inglesas, portuguesas y holandesas. Su extensión es de 177.414 km2, con una población de 3.317.000 habitantes. Su lengua oficial es el español, y el Nuevo Peso es la moneda nacional. Tiene un régimen unitario dividido el país en 19 departamentos. Además el sistema político es republicano, democrático y popular. El poder ejecutivo lo ejerce el Presidente elegido cada 5 años, sin derecho a reelección. Actualmente lo ejerce Tabaré Vásquez (líder socialista, 2005-2010). El legislativo recae en un Congreso Nacional o Asamblea General, con un Senado de 30 miembros y una Cámara de Representantes con 99 escaños, ambos electos por períodos de 5 años. El poder judicial recae en la Corte Suprema. El sufragio es de inscripción voluntaria a los ciudadanos mayores de 18 años. Su actividad política radica en los Partidos: Nacional, Colorado, Unión Cívica, De los Trabajadores, Liberal, y el Intransigente. Su economía se basa en el sistema mixto, dependiente de Argentina, Brasil y las potencias continentales.

1.- EL CAUDILLISMO: La independencia obtenida aliados a Buenos Aires, y dirigida por José Gervasio Artigas (1815-1820) como Director Supremo, debió ser asegurada, y sólo en 1825 con el “Desembarco de los 33 Orientales”, se liberó la Banda Oriental del Uruguay. En 1830 una Asamblea en Montevideo decretaba la total independencia de esta provincia, como un estado autónomo, alejándose del dominio de la Confederación a la que pertenecía Buenos Aires. El caudillismo se apoderó del país. Los dos partidos, Colorados (Conservadores) y Blancos (Liberales), se peleaban por el poder en diferentes pugnas civiles. Fructuoso Rivera (1830-1834) debió soportar el levantamiento de caudillos rurales como Juan Lavalleja y Manuel Oribe; este último gobernó fiel a las leyes entre 1834-1838, pero sería derrocado por Rivera (1839-1843), quien asumió nuevamente el gobierno, declarando la guerra al bonaerense Juan Manuel de Rosas, que intentaba recuperar la provincia del Uruguay. Rivera fue apoyado por Brasil, que favoreció a la derrota de Rosas. Joaquín Suárez (1843-1852), gobernó por nueve años en estado de sitio, que le impuso Manuel Oribe. Juan Francisco Giró (1852-1853) y Juan Antonio Lavalleja (1853), se hacen cargo del gobierno colegiado, pero son depuestos por un motín colorado, que llevó a la primera magistratura a Venancio Flores (1853-1856 y 1865-1868). Flores unió a Uruguay en la Triple Alianza, en la guerra contra el Paraguay. Falleció asesinado en 1868, siendo sucedido por Lorenzo Batlle (1868-1872), líder colorado, que debió enfrentar la rebelión del caudillo rural Timoteo Aparicio. Para llegar a la tregua, Tomás Gomensoro (1872- 1873) inició un gobierno de fusión entre colorados y blancos, pero el estado de anarquía lo reemplazaría por José Ellauri (1873-1875), quien logró afianzar lazos comerciales del país con la región sudamericana. Renunció al mandato presidencial a favor del vicepresidente Pedro Varela (1875-1876). Lorenzo Latorre (1876-1880), asumió el poder por medio de un pronunciamiento militar, y logró imponer su dictadura, sucediéndose los gobiernos militares de Máximo Santos (1882-1886) y Máximo Tejas (1886-1890), quienes asentaron el poder central, dominando el caudillismo de los líderes rurales, afianzando así la situación política y económica. A finales del siglo XIX el país había completado su organización estable en bases democráticas.
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2.- EL URUGUAY EN EL SIGLO XX: Julio Herrera Obes (1890-1894) y Juan Idiarte Borda (1894-1897), fomentaron la paz interna, un sentimiento nacionalista y un plan de mejora social; el coronel Juan Cuestas (1897-1903), controló al caudillo Aparicio Saravia de los blancos. Jorge Batlle y Ordoñez (1903-1907) logrará erradicar la revuelta rural de Saravia y proclamó la representación proporcional de los dos partidos nacionales en el Congreso. Durante la etapa batllista se consolidó la democracia nacional y de alcanzó altos niveles de bienestar, equiparables a los europeos. Debido a esto, Uruguay comenzó a ser conocido como "la Suiza de América". Claudio Villián (1907-1911) suprimió la enseñanza religiosa, y Batlle Ordoñez retornaría al poder (1911-1915), fortaleciendo la incipiente industria nacional. Creó el Banco Hipotecario y de Seguros, creó la Caja de Jubilados. Feliciano Viera (1915-1919) emprendió reformas sociales como una legislación obrera y campesina, que tuvo muchos detractores en el legislativo. Baltasar Brum (1919-1923), se preocupó de reducir el analfabetismo, difundiendo la cultura, y haciendo obligatoria la enseñanza primaria, ampliando además los estudios secundarios al interior del país. José Senato (1923-1927), procurará mejorar la legislación social, secularizó la educación, legisló el matrimonio civil. Juan Campis Teguy (1927-1931), debió enfrentar diversas luchas sociales, afectado el país por la crisis económica mundial de 1929. Sería derrocado por un golpe de estado liderado por Gabriel Terra (1931-1938), declarando en 1933 la dictadura, reprimiendo al movimiento obrero, y a los partidos progresistas. Alfredo Baldomir (1938-1943) se alineó junto a los aliados de la segunda guerra mundial, lo que ayudó a la reactivación económica del país. Juan José Amezaga (1943-1947) estableció el “Estado Benefactor”, basado en la modernización estatal de la producción y las exportaciones. Luis Batlle Berres (1947-1951), adoptó una nueva política económica, la expansión del mercado interno, y algunas prácticas de su padre Luis Batlle Ordoñez, en materia socio-económica. Andrés Martínez Trueba (1951-1953), adoptó en 1952 una nueva constitución nacional, que establece un Colegio pluripersonal, siendo reemplazado por el Primer Consejo Nacional de Gobierno (1953-1955), dominado por los colorados, que impulsaron el proceso de industrialización agro-ganadera. Por este Consejo Nacional gobernaron por un año cada uno, dos presidentes: Martínez Trueba y Batlle Berres. Hacia 1955 se inició una crisis económica que afectó también a las instituciones públicas. El Segundo Consejo Nacional de Gobierno (1955-1958), mantuvo el liderazgo de los colorados, con Alberto F. Zubiría, Arturo Lezama y Carlos Fischer; este segundo consejo sufrió un deterioro social de las masas rurales y campesinas. En 1958 los blancos dominaron el Tercer Consejo Nacional de Gobierno (1958-1962), con Martín R. Echegoyen, Benito Nardone y Eduardo V. Haedo. El Cuarto Consejo Nacional de Gobierno (1962-1966), fue presidido por: Faustino Harrison, Daniel Fernández Crespo, Luis Giannattasio, Washington Beltrán y Alberto Héber Usher; el cual también fue dominado por el Partido Liberal. Durante la década de 1960 hubo un proceso de deterioro social y económico con un notable aumento de la conflictividad que incluyó la lucha armada a través de la guerrilla urbana, protagonizada por grupos de extrema izquierda, entre los cuales destacan los Tupamaros y fuerzas de extrema derecha, como el Escuadrón de la muerte y la Juventud Uruguaya de Pie (JUP). Las Fuerzas Armadas fueron asumiendo protagonismo hasta que, ante la crisis social, económica y política que vivía el país, y la falta de respaldo político al Presidente de la República, deciden dar un golpe de estado.

3.- EL MILITARISMO: El general Oscar Gestido (1967-1968), llegó al poder por la vía armada. Las Fuerzas Militares no recibieron respaldo de los Consejos Nacionales de Gobierno, por ello llevaron al poder a uno de los suyos, una vez finalizado el régimen de Consejos. Sin embargo, el general Gestido falleció a los 9 meses de mandato, siendo reemplazado por el vicepresidente Jorge Pacheco Areco (1968-1972), quien llevó a cabo un régimen dictatorial, adhiriéndose a la oposición a los tupamaros, una guerrilla urbana, liderada por Raúl Sendic , llamada Movimiento de Liberación Nacional. Convocó a elecciones donde triunfó Juan María Bordaberry (1972-1976), que en 1973 con el apoyo de las Fuerzas Armadas, declaró el estado de emergencia y disolvió el Parlamento, que fue sustituido por un Consejo de Estado. En 1976, al terminar su mandato constitucional, ante la convicción de que el caos político que había vivido el país era responsabilidad de su sistema político, propone a la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas una reforma del sistema institucional del país, eliminando los partidos políticos y sustituyéndolos por "corrientes de opinión" en un sistema de corte corporativista. Las Fuerzas Armadas, entendiendo que el problema no eran los partidos políticos, sino sus integrantes, y que la solución al problema vendría por la vía de una renovación de sus dirigentes, retiran su apoyo al presidente, que se vería obligado a abandonar el cargo en junio. Es reemplazado por el entonces presidente del Consejo de Estado, Alberto Demicheli (1976), quien suspende las elecciones previstas para noviembre y delega la presidencia en Aparicio Méndez (ex Ministro de Salud Pública 1976-1981), quien la asume por un período de cinco años.

4.- URUGUAY ACTUAL: El 30 de noviembre de 1980 la ciudadanía rechaza el proyecto de reforma constitucional propuesto por el régimen de facto, dando comienzo a un lento proceso de apertura política. En 1981 asume la presidencia el general Gregorio Álvarez (1981-1985), quien en 1984 llama a elecciones. Tras realizarse ese mismo año, sale triunfante el Partido Colorado.
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Durante los primeros días de 1985 Gregorio Álvarez deja el mando en manos del Presidente de la Suprema Corte de Justicia en ejercicio, Rafael Addiego Bruno y finalmente en marzo de 1985 el gobierno retornó a los civiles con la asunción de Julio María Sanguinetti (1985-1990), miembro del Partido Colorado. En su gobierno se fortalecieron las instituciones democráticas y el pluralismo político. Una ley de amnistía, que cubría a todos los miembros del ejército acusados de violaciones a los derechos humanos entre 1973 y 1985, fue votada en diciembre de 1986. En los años siguientes se llevó a cabo una campaña de recolección de firmas para derogar la ley 18.548 de la Caducidad de la Pretensión Punitiva de Estado (popularmente conocida como "ley de impunidad" o "ley de caducidad"), que consagra la impunidad a la violación de los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985). En abril de 1989, luego de que más de un 25% de la ciudadanía uruguaya habilitara con su firma el plebiscito para derogar dicha ley, se llevó a cabo el referéndum, con un triunfo del llamado "voto amarillo" (por el color de la papeleta) con un margen de 57% contra 43% a favor del "voto verde". El triunfo del "voto amarillo" significó no derogar la ley de impunidad, e indultar los crímenes ocurridos durante el gobierno militar. En los comicios de noviembre de 1989 resultó electo Luis Alberto Lacalle (1990-1995), líder del Partido Nacional. En 1994 Sanguinetti (1995-2000) resultó electo por segunda vez, apoyado por los nacionales y social-radicales, y en 1999 triunfó Jorge Batlle Ibáñez (2000-2005), llevado al gobierno por los colorados. En las elecciones presidenciales realizadas a fines de 2004 resultó electo Tabaré Vázquez, candidato por la coalición izquierdista Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría con el 50,6% de los votos, alcanzando la victoria en la primera vuelta y logrando un parlamento con mayorías absolutas. Es la primera vez en 174 años que no acceden al gobierno ni el Partido Colorado ni el Partido Nacional. En las elecciones municipales realizadas el 2005 hubo un cambio significativo en los liderazgos departamentales, logrando el partido nacional 10, el partido colorado 1 y EP-FA-NM 8 de las 19 intendencias en disputa. Esto marcó un cambio histórico rompiendo la hegemonía de 174 años de gobiernos departamentales blancos o colorados.