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Canadá, por su extensión es el segundo país del mundo, pero su población es escasa, siendo también el país más nórdico del continente americano. Limita al sur con los Estados Unidos de Norteamérica, a la altura de Los Grandes Lagos. Los primeros habitantes eran indios algonquinos e iroqueses, luego pasó a ser Nueva Francia y más tarde Nueva Escocia, como Colonia Británica. Su extensión llega a los 9.970.610 Km2, y una población de 30.096.850 habitantes. Sus idiomas oficiales son el inglés y francés. Utilizan el dólar canadiense como moneda oficial. Su capital es la ciudad de Ottawa, y su régimen de gobierno es el de República Federal Parlamentaria, aún en el” Commonwealth ” o Comunidad Británica de Naciones. El poder ejecutivo lo ejerce, según la Constitución de 1982 denominada Acta de la América Británica del Norte, Su Majestad Británica como Jefe de Estado, y el Primer Ministro como Jefe de Gobierno, elegido por un cuerpo electoral. Actualmente el Jefe de Estado es S.M. Elizabeth II de la dinastía Windsord, y el Primer Ministro es Paul Martin (1993-1999; 1999-2005). Los partidos políticos existentes son el Partido Liberal de Canadá, Nuevo Partido Democrático y el Partido Conservador de Canadá.
1.- LA CONFEDERACIÓN CANADIENSE: Mientras todo el continente se emancipaba de su colonizador europeo, Canadá hacía campaña de boicot contra la autoridad británica por los abusos del régimen; concluyó esto en 1840 con una nueva constitución, el Acta de Unión, que tenía por objetivo unificar el Alto y Bajo Canadá, britanizando al elemento francés. Esta paz trajo hacia 1848 un período de prosperidad a causa del desarrollo de las vías de comunicación, el aumento salarial, y del precio del trigo; sin embargo, entre 1860 y 1870, Gran Bretaña debió hacer frente a la crisis planteada por las provincias marítimas, que pretendían unirse políticamente para asegurarse la ampliación de sus mercados, y a lo que finalmente Londres accedería. En 1867 se creó la Confederación Canadiense, con cuatro provincias: Nueva Escocia, Nueva Brunswick, Alto Canadá (Ontario) y el Bajo Canadá (Québec). A esta nueva nación se le reconocía autonomía interna, el uso oficial del francés y el inglés, y el reparto de los poderes entre el federal y las provincias.

2.- LA EXPANSIÓN CANADIENSE: A raíz del Acta Confederada, Canadá pasó a ser una sola nación unificada federalmente, bajo un dominio británico debilitado, y reducido por la pérdida de las colonias al sur de Canadá. Entonces comenzó a expandirse territorialmente, como también en los ámbitos económicos y políticos. Aparecen agrupaciones políticas como los Radicales, que heredaron la ideología norteamericana del gobierno de Ulyses Grant en Estados Unidos post guerra civil. Sir John Alexander Macdonald, elegido primer ministro en 1867, se dispuso inmediatamente a realizar la labor de construir una nación. Los mestizos, encabezados por Louis David Riel, se sublevaron; el gobierno negoció el fin de la primera de estas rebeliones del Noroeste mediante el acuerdo de crear la provincia de Manitoba en 1870. Macdonald extendió Canadá aún más, añadiendo Columbia Británica (1871) y la isla del Príncipe Eduardo (1873), territorios que habían sido explorados durante el siglo XVIII por expediciones navales realizadas por españoles y británicos. Posteriormente fue abierto al comercio de pieles a través de la actividad de, entre otros, Alexander Mackenzie y, ya en la década de 1860, ambos territorios se vieron colonizados por un sinfín de intrépidos buscadores de oro. El triunfo de los liberales dirigidos por Alexander Mackenzie no fue capaz de frenar la depresión económica y pronto restituyeron a Macdonald, que fue reelegido en 1878 bajo la promesa de llevar adelante una 'política nacional' que hiciera de Canadá un país autosuficiente económicamente. El elemento crucial que consiguió hacer realidad el establecimiento y mantenimiento de una nación transcontinental fue el éxito político, financiero y de ingeniería que supuso la creación del Ferrocarril Canadiense del Pacífico. La perspectiva de una inminente finalización de la línea ferroviaria en 1885 provocó que los mestizos y algunas tribus se unieran en la segunda de las rebeliones del Noroeste, en el río Saskatchewan. Durante estos años, el dominio experimentó un considerable cambio social. A ello contribuyó la Policía Montada del Canadá. La muerte de Macdonald en 1891 dejó a los conservadores sin un dirigente eficaz. Las elecciones de 1896 fueron para los liberales, dirigidos por el abogado franco-canadiense Wilfrid Laurier. Por fin se colonizaron las praderas y Alberta y Saskatchewan se convirtieron en provincias en 1905. La comunidad empresarial se benefició durante estos años. Además, en 1911 el desarrollo del ferrocarril, el crecimiento industrial y las iniciativas de algunos empresarios habían creado un sector empresarial poderoso. Otros canadienses temían que su estilo de vida fuera amenazado por influencias exteriores, en especial por los casi 60.000 emigrantes procedentes de Europa central y meridional, muchos de ellos, eslavos.
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3.- CANADÁ EN EL SIGLO XX: Por contra, la década de 1920 fue una época de recuperación; volvió la prosperidad, sobre todo a las ciudades. El nuevo primer ministro liberal, William Lyon Mackenzie King, se benefició del nuevo ambiente de confianza y serenidad mientras él se esforzaba por unificar la nación. Insistía en que Canadá determinara su propia política, tanto en el interior como en el exterior, con el mismo rango que el Reino Unido, lo cual se reconoció en la Conferencia Imperial de 1929, siendo confirmado por el Parlamento británico en 1931 por medio del Estatuto de Westminster. Tras la prosperidad de la década de 1920, Canadá sufrió una depresión y una guerra y posteriormente se produjo otra etapa de progreso material. En cuatro años la Gran Depresión mundial agitó los pilares de la nación. El producto nacional bruto cayó desde los 6.100 millones de dólares en 1929, hasta unos 3.500 millones en 1933. La producción industrial se redujo a la mitad y en 1933 cerca de un 20% de la población activa estaba desempleada. El comienzo de la II Guerra Mundial contribuyó a salvar al gobierno de Mackenzie así como la economía canadiense. Aunque había seguido en la década de 1930 una política de aislamiento, cuando el Reino Unido entró en guerra en 1939, Canadá se unió también a la coalición contra las potencias del Eje. La invasión alemana de Francia en 1940 forzó a los canadienses a aceptar la realidad de una guerra absoluta. De los 12 millones de habitantes con los que contaba en esa época, aproximadamente un millón y medio de hombres y mujeres canadienses sirvieron en la guerra, de los cuales 41.700 lo hicieron en acción, tanto en Europa como en el frente del Pacífico. Después de un total de 22 años como primer ministro, Mackenzie King se retiró en 1948 para ser sustituido por Louis Stephen Saint-Laurent . Terranova, que comprendía Labrador, se convertía en provincia canadiense. Esta unión, en 1949, completó el proceso de confederación. El éxito de los liberales se aseguró con el auge económico que se produjo tras la guerra. Se descubrieron nuevos abastecimientos de petróleo en Alberta y nuevas reservas de mineral de hierro en Ungava (norte de Québec) y Labrador durante la década de 1940. En la década siguiente, los recursos de uranio se desarrollaron en el norte de Ontario y se construyeron centrales energéticas a lo largo del país. El auge económico se vio impulsado por la llegada de cerca de 1,5 millón de inmigrantes, sobre todo británicos y otros europeos, que proporcionaron mano de obra barata y un nuevo sector de consumo. A medida que los viejos lazos con el Reino Unido se desintegraban, Canadá entró poco a poco en la órbita política de Estados Unidos. En 1940, Mackenzie King y el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt habían firmado el Acuerdo Ogdensburg, que propiciaba la realización de planes conjuntos permanentes de defensa. Después de la guerra, la política exterior de Canadá estaba estrechamente ligada a la de Estados Unidos interesada en contener la expansión del comunismo. En 1949 Canadá se incorporó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). En la segunda mitad de la década de 1950 aparecieron varios problemas espinosos que amenazaban la supervivencia de Canadá. La elección del dirigente conservador John George Diefenbaker en 1957 puso fin a 22 años de gobierno liberal. Diefenbaker no pudo gobernar con eficacia y su partido fue derrotado en las elecciones de 1963 por los revitalizados liberales liderados por Lester Bowles Pearson. Aún así, algunos nacionalistas se volvieron hacia las nuevas organizaciones separatistas, entre las que destacaba el Partido Quebequés (PQ), fundado en 1968, de René Lévesque. En las elecciones de 1968 la política y personalidad del franco-canadiense Pierre Elliot Trudeau, dio la mayoría a los liberales. Trudeau, que dominó el panorama de la política nacional durante quince años, elaboró una nueva visión de Canadá. Su gobierno fortaleció la política cultural para promover la participación de las capas sociales medias y bajas en acontecimientos deportivos de carácter internacional y proporcionar así un nuevo foco de orgullo nacional. Trudeau liberalizó la política de inmigración, atrayendo a numerosos asiáticos, sudamericanos y centroamericanos, e inculcó la idea de una sociedad multicultural. Gran parte de la atención personal de Trudeau se centró en preservar la unidad nacional. Su gobierno aprobó la Ley del Idioma Oficial (1969), por la que se establecía la igualdad del uso del francés e inglés en toda actividad gubernamental. En octubre de 1970 recurrió a la ley marcial para imponer el orden en Québec después de que el Frente de Liberación de Québec hubiera secuestrado a un cónsul británico y a un ministro del gabinete provincial. Los liberales perdieron las elecciones de mayo de 1979 a favor de los conservadores progresistas, encabezados por Joseph Clark. Sin embargo, éste no supo formar una mayoría estable en el Parlamento y Trudeau regresó al poder en febrero de 1980. En mayo el gobierno federal triunfó en un referéndum provincial sobre la soberanía de Québec, con el rechazo de la independencia por cerca del 60% de los votantes. Trudeau fue finalmente capaz de conseguir que las provincias angloparlantes aprobaran una nueva Constitución que se proclamó en 1982; Québec no la aprobó. Cuando Trudeau se retiró en junio de 1984, John Napier Turner se convirtió en primer ministro. En las elecciones parlamentarias de septiembre los conservadores con Brian Mulroney a la cabeza ganaron con facilidad. Inspirado por el presidente estadounidense Ronald Reagan y la primera ministra británica Margaret Thatcher, el gobierno intentó reducir el déficit, recortar el presupuesto en temas culturales y sociales, retomar los buenos contactos con los empresarios e incluso privatizar compañías del gobierno. La medida más importante se dio en 1988 cuando Mulroney y Reagan firmaron un acuerdo de libre comercio. En 1993 el gobierno canadiense ratificó otro acuerdo con Estados Unidos y México para crear una zona de comercio libre. El 1 de junio de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA, en sus siglas en inglés). En mayo de 1992 los votantes canadienses aprobaron una decisión gubernamental para crear en los Territorios del Noroeste un espacio amplio que contaría con autogobierno propio para el pueblo esquimal o inuit; éstos lo aprobaron en noviembre del mismo año. El territorio, denominado Nunavut ('nuestra tierra' en inuit), obtuvo categoría territorial en 1999. En febrero de 1993, estando Canadá envuelta en la recesión económica y la discordia política, Mulroney anunció su dimisión como primer ministro y dirigente del Partido Conservador Progresista. Kim Campbell le sustituyó como jefe del partido en junio y se convirtió en la primera mujer en Canadá nombrada primera ministra. Justo cuatro meses después Campbell y su partido, los conservadores progresistas, fueron derrotados en las elecciones. En 1993 fue nombrado primer ministro el máximo dirigente del Partido Liberal, Joseph Jacques Jean Chrétien. En las elecciones, el electorado de Québec dividió su voto por cuestiones étnicas, pero el Partido Quebequés (PQ) consiguió la mayoría de los escaños. Después de las elecciones el PQ inició una campaña en toda la provincia en un intento por recuperar el sentimiento popular en torno a la causa de la independencia. Su propuesta tuvo éxito y en el otoño de 1995 se celebró una nueva consulta electoral que dio la victoria a los partidarios de la unión, pero por un margen muy estrecho. Ese mismo año se produjo un enfrentamiento pesquero con España y la Unión Europea a causa de los derechos de pesca del fletán negro en aguas del Atlántico noroccidental; el conflicto se saldó con una revisión de las cuotas de pesca y la retirada de una ley canadiense que otorgaba a este país jurisdicción más allá de las 200 millas. En el orden interno, Chrétien fue reelegido primer ministro en las elecciones generales, ambas anticipadas, de 1997 y 2000. En estos últimos comicios, su formación, el Partido Liberal, consiguió una amplia victoria que le otorgó 173 diputados (sobre 301 de la Cámara de los Comunes), frente a 66 de la conservadora Alianza Canadiense, liderada por Stockwell Day, 37 del Bloque Quebequés, 13 del Nuevo Partido Demócrata y 12 del Partido Conservador Progresista. El año 2005 Chretien es reemplazado por Paul Martin , actual Primer Ministro Canadiense, ante las presiones internas y externas que recibiera su predecesor para no continuar al mando del Partido Liberal.